ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN
CARACTERÍSTICAS Y VARIACIÓN DEL CONTENIDO DE SODIOEN HÍBRIDOS DE BUFFEL EN DOS LOCALIDADES
F. Blanco, Hilda
Machado y Esperanza Seguí
Estación
Experimental de Pastos y Forrajes "Indio Hatuey"
Matanzas, Cuba
RESUMEN
En dos experimentos
donde se comparaban 24 híbridos de buffel (Cenchrus ciliaris L.)
se determinó el contenido de sodio durante las épocas de lluvia
y seca de su primer año de evaluación. Los experimentos se desarrollaron
en dos localidades: en la provincia de Matanzas sobre suelo Ferralítico
Rojo compactado y en la provincia de Guantánamo sobre suelo Pardo típico
con Carbonatos, con un contenido de Na de 0,15-0,19 me/100 g y 0,78-0,82 me/100
g respectivamente. Se utilizó un diseño de bloques al azar con
cuatro réplicas. El contenido de sodio del buffel en Guantánamo
varió de 0,41-1,14% y en Matanzas de 0,12-0,23%. En Guantánamo
la acumulación de sodio fue mayor en seca que en lluvia; la tendencia
en Matanzas fue inversa. El grupo de genotipos de mayor y menor contenido de
sodio mantuvo esa posición en las dos localidades. El buffel biloela
se mostró en ambas localidades como una planta con muy baja acumulación
de sodio. Se recomienda utilizar los híbridos 11, 12, 13 y 17 en ulteriores
trabajos de cruzamiento y selección a fin de obtener cultivares con un
adecuado contenido de sodio, incluir la determinación de este elemento
en los ensayos regionales de pastos y forrajes y tener en consideración
los contenidos reales de Na en los pastos antes de decidir sobre el suministro
o no de sal común al ganado.
Palabras claves:
Contenido de sodio, buffel, localidades.
ABSTRACT
Twenty four Cenchrus
ciliaris hybrids were compared in two experiments in order to determine
sodium content during wet and dry season in the first evaluative year. Experiments
were carried out in a Red Compacted Ferrallitic soil at Matanzas province and
in a Cambisols soil at Guantánamo province with Na content about 0,15-0,19
me/100 g and 0,78-0,82 me/100 g respectively. A randomized block design with
four replications was used. Na content of buffel grass varied (0,41-1,14%) in
Guantánamo and (0,12-0,23%) in Matanzas province. Na accumulation was
higher during the dry season at Guantánamo while a contrary tendency
at Matanzas was recorded. The genotypes group of greater Na content and that
of lower Na content remained unchangeable in both sites. Buffel grass cv. Biloela
was recorded to be a low Na accumulative plant in both sites. Further breeding
and selective works with hybrids 11, 12, 13 and 17 are suggested in order to
find adequate Na content cultivars, to include Na determination in regional
grass and forage trials and to nave into consideration the real Na content of
herbage before making a decision of likely or unlikely common salt supply for
cattle.
Additional index
words: Sodium contents, Cenchrus ciliaris, localities.
INTRODUCCIÓN
El contenido de
Na en los pastos ha sido un indicador al que se le ha prestado relativamente
poca atención en el país, a juzgar por las informaciones que sobre
composición química se han publicado en los últimos años,
sin dejar de reconocer la importancia que tiene desde el punto de vista de la
alimentación animal (Anon, 1978).
Una mayor información
sobre el contenido de sodio en los pastos ha surgido como consecuencia de los
ensayos de tolerancia a la salinidad en algunas zonas orientales del país
afectadas por este problema.
Un impulso particular
a los estudios relacionados con la variación del contenido de sodio en
los pastos y su fisiología se ha originado en Japón, donde algunos
autores han considerado que constituye un elemento esencial para las plantas
de sendero fotosintético C4, en particular los pastos tropicales
(Ando, Masaoka y Matsumoto, 1985), y se han realizado trabajos donde se informa
un efecto estimulante sobre el crecimiento (Matoh y Murata, 1990).
El presente trabajo
tiene como objetivo contribuir al conocimiento de la variación de la
acumulación del sodio en función del genotipo, la época
y la localidad a partir de una interpretación fisiológica de esta
variación, así como valorar su importancia en relación
con el requerimiento de las vacas lactantes.
MATERIALES Y MÉTODOS
En dos experimentos
donde se comparaban 24 híbridos de buffel (Cenchrus ciliaris L.)
se determinó el contenido de sodio durante las épocas de lluvia
y seca de su primer año de evaluación.
Los experimentos
se desarrollaron en dos localidades: en Matanzas sobre suelo Ferralítico
Rojo Compactado y en Guantánamo sobre suelo Pardo típico con Carbonatos,
con un contenido de Na de 0,15-0,19 y 0,78-0,82 me/100 g respectivamente (Anon,
1975).
Se utilizó
un diseño de bloques al azar con cuatro réplicas.
El material híbrido
utilizado fue el resultado de una polinización libre que utilizó
como progenitor femenino la variedad TAM-CRA-B-15. Se utilizó como testigo
el cv. Biloela y en ambos experimentos había 10 híbridos en común
(tabla 1).
Los dos experimentos
se sembraron con una distancia de 50 x 120 cm, sin riego ni fertilización.
Las parcelas estaban constituidas por 6 macollas, de las cuales se utilizaron
las 4 centrales para la evaluación.
Se utilizaron dos
determinaciones por época, las correspondientes a los meses de febrero
y marzo en la seca y julio y octubre en la lluvia.
El contenido de
Na se determinó por fotometría de llama.
RESULTADOS
En Guantánamo
el contenido de sodio más alto, promedio del año, lo presentó
el híbrido 30 con 1,14%, que difirió significativamente (P<0,05)
de los híbridos 1, 52, 70, 85 y del buffel biloela, que mostró
el menor contenido con 0,41% (tabla
2).
En el periodo seco
el híbrido 30 fue nuevamente el de mayor contenido de Na, con un 1,33%,
y el de menor contenido el híbrido 85, con 0,50%, el cual no difirió
significativamente del testigo con 0,52%. En el período lluvioso el híbrido
30 y el buffel biloela mantuvieron la misma posición que en los valores
anuales.
La acumulación
de Na en seca fue mayor que en lluvia en la mayoría de los casos, con
excepción de los híbridos 52 y 70, según indican los valores
que tomó el cociente seca/lluvia.
En Matanzas el
contenido más alto de sodio, promedio del año, lo mostró
el híbrido 34 con 0,23%, que difirió significativamente (P<0,05)
de los híbridos 47, 65, 70, 1, 73, 78, 74, 52. 85 y del buffel biloela
(tabla
3). El menor contenido de Na lo presentó el híbrido 85 con
0,12%, sin diferir significativamente de los señalados anteriormente.
En el período
seco presentó una mayor concentración de Na el híbrido
12, el cual difirió significativamente (P<0,05) de los híbridos
73, 78, 74, 52, 85 y del buffel biloela. La menor concentración la presentó
nuevamente el híbrido 85, sin diferir del testigo ni de ninguno de los
híbridos señalados anteriormente.
Los híbridos
34 y 85 mostraron, respectivamente, las máximas y mínimas concentraciones
tanto para el período lluvioso como para el promedio del año.
En 16 de los 25
casos la concentración de Na fue mayor en lluvia que en seca, según
indican los valores del cociente seca/lluvia. Se mantuvieron con valores por
encima de uno los híbridos 77, 42, 47, 65, 1, 74 y 52.
En la tabla
4 se muestra, de manera comparativa, el comportamiento del contenido de
Na en la población de buffel a través de cinco parámetros
estadísticos.
Todos los parámetros
resultaron superiores en Guantánamo que en Matanzas; se destacó
el promedio general del contenido de Na, donde la primera localidad presentó
un promedio 4,6 veces superior a la segunda.
En la figura 1 se muestra la variación del contenido de Na en las 11 plantas comunes
a ambas localidades. En Guantánamo los valores variaron de 0,41-1,14%
y en Matanzas de 0,12-0,23%. En ambos casos se observa una misma tendencia a
la reducción de los valores de izquierda a derecha.
No se notó
una correspondencia entre la variación del contenido de Na en cada una
de las localidades por híbrido, pero el grupo de plantas de menor o mayor
contenido de Na
en una localidad lo fue también en la otra, según se muestra en
la tabla
5.
DISCUSIÓN
En el presente
trabajo se encontró un importante rango de variabilidad del contenido
de Na en los pastos en ambas localidades estudiadas, lo que pone en evidencia
la contribución del genotipo a la variación del indicador estudiado.
Resultados similares han sido informados para pastos tropicales por Ando et
al. (1985) y por Hacker, Strickland y Basford (1985) para líneas
de Digitaria milanjiana.
A: Genotipos de
mayor contenido: híbrido 12, 11, 17, 13, 47 y 87
B: Genotipos de
menor contenido: híbrido 1, 52, 70, 85 y buffel biloela
Si bien en condiciones
de países templados se ha señalado variabilidad para este carácter
(Nasinec y Mika, 1977; Little, Kompiang y Petheram, 1989), los valores absolutos
han sido mucho más bajos, lo que puede ser explicado por los resultados
de Oyamada e Ikeda (1988), quienes afirman que las especies de sendero fotosintético
C3 tienden a acumular menos sodio que las de sendero C4.
En las condiciones
de Guantánamo la acumulación de sodio fue notablemente mayor en
el período seco que en el lluvioso, lo que pudiera explicarse por el
papel que se atribuye al sodio como regulador de la presión osmótica
y de la alimentación hídrica (Demolón, 1972). No obstante,
las diferencias encontradas sobre el suelo Ferralítico Rojo de Matanzas
sugieren que el contenido de Na en el suelo puede ser importante con relación
al valor de este mecanismo fisiológico.
Los valores de
los contenidos promedio de sodio de la población de buffel para las localidades
en estudio, denotan diferencias en los contenidos de Na de los suelos, lo que
se corresponde con los datos que brinda la bibliografía sobre los mismos.
En este sentido, Joshi y Bhoite (1988) informaron una estrecha correspondencia
entre las concentraciones de Na+ y Cl- del suelo y las
encontradas en los tejidos vegetales, lo que indica la importancia del componente
ambiental
En realidad, un
análisis de las tablas 1 y 2 y de la figura 1 permite señalar
que las variaciones en la concentración de sodio originadas por la diferencia
de ambiente pueden ser iguales o superiores a las que se originan entre los
genotipos, lo que coincide con lo planteado por Russelle, McGraw, Grava y Beuselink
(1985), quienes afirmaron que la concentración de minerales puede ser
tan influenciada por la especie como por el ambiente. En este sentido, es interesante
señalar que en zonas continentales, lejanas de las costas, se han encontrado
contenidos de Na en pastos tropicales similares a los hallados en los países
templados (Hacker y col., 1985; Prada, 1985), debido probablemente a la falta
de influencia de la impulverización marina y al lavado de sodio por las
lluvias.
Es interesante
destacar que si bien no se halló una correlación significativa
entre el contenido de sodio de los 11 tipos comunes a ambas localidades, la
agrupación de las plantas permitió observar que los de mayor o
menor contenido en una localidad lo fueron en la otra, lo que pudiera constituir
un criterio de importancia práctica para el trabajo de selección.
Se debe señalar
que desde el punto de vista de los requerimientos animales y asumiendo la concentración
0,2% (Anon, 1978) como el valor satisfactorio para vacas lactantes, varios híbridos,
e incluso el buffel biloela, se mostraron deficientes en sodio en el suelo Ferralítico
y estuvieron muy por encima de las necesidades en el suelo Pardo de Guantánamo;
en este caso genotipo y ambiente también hay que considerarlos en estrecho
vínculo, por lo que se debe ser cauteloso en la utilización de
los valores promedio que ofrecen algunas tablas de composición de alimentos,
en lo referente a los pastos.
De acuerdo con
los resultados del trabajo se recomienda: utilizar los híbridos 11, 12,
13 y 17 en trabajos ulteriores de cruzamiento y selección a fin de obtener
cultivares con un adecuado contenido de sodio; incluir la determinación
de este elemento en los ensayos regionales de especies y variedades de pastos
y forrajes, así cono tener en consideración los contenidos reales
de Na en los pastos antes de decidir sobre el suministro o no de sal común
al ganado.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
2. Anon. Suelos
de Cuba. Editorial Orbe. Instituto Cubano del Libro. La Habana. Tomo I . 1975
3. Anon. Nutrient
requirements of dairy cattle. Number 3. Fifth revised edition. National Academy
of Sciences. Washington D.C. p. 11. 1978
4. Demolón, A. Factores químicos del crecimiento. En: Crecimiento de los vegetales cultivados. Ediciones Omega. Barcelona, p. 315. 1972
5. Hacker, J.B.; Strickland, R.W. & Basford, K.E. Aust. J. Agric. Res. 36:201. 1985
6. Joshi, A.J. & Bhoite, A.S. Fluctuations of mineral ions in saline soils and halophitic grass Aelurupus lagopoides L. Annals of Arid Zone. 27:191. 1988
7. Little, D.A.; Kompiang, S. & Petheram, R.J. Trop. Agric. 66:32. 1989
8. Match, T. & Murata, S. Plant Physiology. 92:1169. 1990
9. Nasinec, J. & Mika, V. The inheritance of sodium content in the dry matter of Dactylis glomerata L. Proc. XIII Int. Grassl. Cong., Leipzig. Vol. I, p. 395 . 1977
10. Oyamada, M. & Ikeda, H. Bulletim of the Faculty of Agriculture, Miyazaki. University. 35:233. 1988
11. Prada, F. Rev. da Facultade de Medicina Veterinaria e Zootecnia da Univ. de Sao Paulo. 22:141. 1985
12. Russelle, M.P.; Mcgraw, R.L.; Grava, J. & Beuselink, P.R. Communications in soil science and plant analysis. 16:987. 1985