ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN

 

 

 

Comportamiento de leguminosas asociadas al sorgo forrajero

 

 

 

J. Menéndez y J.F. Martínez

Estación Experimental de Pastos y Forrajes "Indio Hatuey" Perico, Matanzas, Cuba

 

 

 


RESUMEN

En un diseño de bloques al azar con 4 réplicas se estudió el rendimiento de 5 leguminosas (Clitoria ternatea, Lablab niger, L. axillare, Stizolobium deeringianum y Vigna sinensis) con el sorgo forrajero. Se sembró en suelo Ferralítico a principio de las épocas de lluvia y seca. Se empleó distancias entre hileras de 50 cm entre la gramínea y las leguminosas y 50 y 100 cm para el testigo. El sorgo fue sembrado 15 días después que las leguminosas. Se fertilizó con 25-50-50 kg N, P y K/ha respectivamente, regada con 250 m3 en seca c/15 días. Se cosechó 90 días después de sembrada la leguminosa y cada 45 días entre cortes. Los mejores rendimientos (MS) fueron para clitoria x sorgo y testigo con 11,5 y 11,8 t MS/ha respectivamente, en lluvia; en la seca también rindieron más, sin diferir entre sí ni de los demás tratamientos. Clitoria x sorgo produjo 30% más de PB que el testigo en lluvia y 48% en seca. El testigo alcanzó mayor despoblación en lluvia con 61,5%. En seca los tratamientos fueron superior al testigo (P<0,01) en Ca y P (P<0,1). No hubo diferencia en rendimiento del testigo espaciado a 50 y 100 cm. Se sugiere el uso de clitoria para mejorar la calidad del forraje de sorgo.

Palabras clave: leguminosas, sorgo, asociación, suelo Ferralítico.


 

 

INTRODUCCIÓN

Las leguminosas se cultivan desde hace 6 000 años, por lo menos (Whyte, Nilson-Leissner y Trumble, 1955). Sin embargo, en Cuba no se usan, salvo raras excepciones, en la explotación pecuaria, no obstante su origen tropical y distribución en el área (Bogdan, 1966; Norris, 1966; Williams, 1967), además de haberse obtenido resultados satisfactorios, como los de Quesada y Oliva (1971) con Stizolobium asociado a maíz. Cultivando leguminosas herbáceas, asociadas a
gramíneas, se mejora el contenido de nitrógeno, aumenta la materia orgánica y, a su tiempo, se obtiene una buena estructura edáfica (Whyte et al., 1955).

Los objetivos de este trabajo fueron determinar el aporte que brindan las leguminosas al forraje de sorgo y cuales son más convenientes para ser explotadas.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

Clima y suelo. El trabajo se desarrolló sobre suelo Ferralítico (Zonn, 1966) o Latosólico (Anon, 1973), el cual se reporta por los autores con una profundidad hasta 1 m o más; alrededor de 3% de MO; pH (H2O) entre 6,5-7; de 0,2-0,3% de K2O; de 0,1-0,3% de P2O5; de 8-13 y de 1-2,4 m equiv de Ca y Mg/100 g de suelo, respectivamente.

El clima es característico al de nuestro archipiélago, con dos estaciones bien definidas: seca (noviembre-abril), lluvia (mayo-octubre) con una precipitación media anual de alrededor de 1 400 mm, distribuidos en un 20 y 80% en seca y lluvia, respectivamente.

Procedimiento. En un diseño de bloques al azar con cuatro réplicas se estudió el comportamiento de 5 leguminosas asociadas al sorgo y se compararon con éste como testigo. Las parcelas medían 4 x 5 m, eliminándose 0,5 m como efecto de borde, quedando 12 m2 como área cosechable.

Los tratamientos fueron:

A. Clitoria ternatea cv. G. azul x sorgo

B. Lablab axillare x sorgo

C. L. niger cv. Rongai x sorgo

D. Stizolobium deeringianum cv. F. negro x sorgo

E. Vigna sinensis cv. Negro x sorgo

T1 - Sorghum bicolor cv. Forrajero testigo

T2 - Bicolor cv. Forrajero, espaciado a 1 m durante la seca

Las condiciones climáticas durante la conducción del experimento se reflejan en la tabla 1.

Para estudiar el comportamiento en lluvia se sembró durante el mes de marzo y para seca en el mes de noviembre del mismo año (1977). En ambas épocas, el sorgo fue sembrado 15 días después que la leguminosa, en hileras espaciadas a 50 cm alternadas con la gramínea y a 50 cm para el testigo (T1) en lluvia y 100 cm de espaciamiento para otro testigo (T2) en seca. El suelo se
preparó por el método convencional, surcándose a 10 cm de profundidad y se enterró la semilla a 3 ó 5 cm.

Fertilización. Se aplicó 25-50-50 kg N, P2O5 y K2O/ha respectivamente en el fondo del surco, antes de la siembra para todos los tratamientos y se aplicó riego con una norma de 250 m3/ha cada 12-15 días.

Las densidades de siembra empleadas fueron: 36, 25, 15, 15 10 y 8 kg/ha para Stizolobium, Rongai, sorgo, Vigna, Conchita azul y axillare respectivamente.

La primera cosecha se efectuó 90 días después de sembrada la leguminosa con frecuencias entre cortes de 45 días para lluvia y seca respectivamente y altura de corte de 12-15 cm. En el momento de la cosecha se midió rendimiento (MV y MS), altura, se tomaron muestras para análisis químico (%) de PB, FC, MS, Ca, P y K y se realizaron observaciones del establecimiento (quincenal), velocidad de crecimiento, fenofase, plagas y enfermedades (semanal), así como de la capacidad asociativa y la composición botánica (mensual).

 

RESULTADOS Y DISCUSION

Rendimiento y composición química. En este experimento, durante la época de lluvia, hubo diferencia significativa sólo para el tenor de fibra cruda (FC), el cual fue superior en el tratamiento clitoria x sorgo (A). Sin embargo, en producción de materia seca (MS) fue ésta la que más rindió después del sorgo solo o testigo (T1) aunque sin diferir entre sí, mientras que en la tabla 2, se observa que los menores rendimientos lo alcanzaron Terciopelo x sorgo (CH) y Rongai x sorgo (C).

Este comportamiento no concuerda con los alcanzados en el Sudán, donde se emplearon estas tres leguminosas mezcladas con hierba Sudán, sorgo azucarado y, sobre todo, cáñamo de Bengala, siendo su rendimiento inferior al de los demás (Whyte et al., 1955). En la misma tabla se aprecia mayor % de PB en clitoria x sorgo y en todos los tratamientos comparado con el testigo excepto axillare x sorgo, no así en P y K donde el testigo alcanzó un tenor ligeramente superior, pero inferior en Ca.

Durante la época de seca se empleó, además de T1, T2 (sorgo en hileras distanciados a 1 m) y según se observa tabla 3, el rendimiento de MS no difirió entre tratamiento, pero fue ligeramente superior en T1, A, T2, E y B respectivamente, alcanzando los rendimientos inferiores C y D. Los rendimientos estuvieron deprimidos por poco crecimiento debido a floración precoz en clitoria y vigna y por las bajas temperaturas en stizolobium, además de un efecto negativo causado por exceso de humedad, provocado por las lluvias caídas posterior al riego en los cortes 2 y 3 en febrero-abril y abril-junio respectivamente (tabla 1), lo cual se evidenció por una clorosis marcada en sorgo y clitoria, concordando con lo reportado por Pérez Vargas (inédito) en sorgo, y Mcllroy (1976) para clitoria. Elizabeth y Roxana (1971) reportaron incrementos significativos en el rendimiento de varios cvs. de clitoria por efectos de la irrigación. También hubo afectación, en esta época, por ataque de plagas y enfermedades. Sin embargo, el tenor de FC fue inferior en clitoria x sorgo y superior en T2 (tabla 3); también se observa un contenido mayor de PB, sin diferencia, en clitoria x sorgo, la cual fue mayor (P<0,05) en % P, concordando con los resultados de Funes y Gómez (1971). El tenor de Ca, no difirió entre los tratamientos C, E y B, pero fue superior (P<0,001) al resto, resultando mayor el tenor en K para E y D, sin diferencias entre sí.

El rendimiento de MS no difirió en ambas estaciones (tabla 4), pero sí entre éstas, causado por las bajas producciones de la estación seca (menos del 20%).

Estos resultados no concuerdan con lo reportado por Funes, Yepes y Hernández (1971a) y Funes et al. (1971b) para sorgo y clitoria respectivamente. Sin embargo, la producción de PB total fue superior en clitoria x sorgo que en el resto de los tratamientos, aunque sin diferencia significativa. El terciopelo no rebrotó, en ambas épocas, después del corte.

Los rendimientos estuvieron influenciados también por el manejo, pues en lluvia se empleó frecuencias de 45 días; sin embargo, la curva de crecimiento para las leguminosas tiende a caer entre las semanas VII y VIII y en el sorgo después de la décima (fig. 1). En la tabla 5 se reflejan las tasas de crecimiento para cada leguminosa y el sorgo en cada tratamiento. En la misma se aprecia una tasa más baja en el establecimiento, que se incrementa en el primer y segundo rebrote pero cae en el cuarto, pudiendo deberse a factores ambientales (Carroll, 1970; Jewis, 1972). Sin embargo, los rendimientos de los cortes no se correspondieron con las tasas de crecimiento, ya que a partir del corte de establecimiento la producción fue en descenso, tanto en la época de lluvia como en la de seca (tabla 6) debido fundamentalmente al manejo, pues posiblemente por una insuficiencia de reservas para lograr un rebrote vigoroso, decreció la población (Jewis y Powell, citados por Jewis, 1972).

Consideramos que las causas anteriores provocaron la muerte de las plantas, causando la invasión de malezas y despoblación que se observa en las tablas 7 y 8 con repercusión en los rendimientos. Las malezas más comunes fueron Cenchrus echinatus, C. ciliaris y Sorghum almun.

Plagas y enfermedades. En la tabla 9 se presenta el ataque de plagas y enfermedades, pudiéndose apreciar que en lluvia las leguminosas, excepto Terciopelo, fueron dañadas con diferentes intensidades por Crisomélidos durante los meses de julio y agosto, pero el sorgo no fue atacado; no hubo presencia de hongos. En seca sólo presentó ataque durante diciembre y enero; sin embargo, excepto Terciopelo, en los demás hubo ataque intenso durante diciembre-febrero.

 

CONCLUSIONES

En trabajos futuros las siembras para su explotación en seca deben hacerse de septiembre-octubre y evitar el uso de cvs. de leguminosas que sean afectadas por el fotoperíodo y bajas temperaturas.

Asimismo, la frecuencia de defoliación después del primer corte debe ser entre 7 y 8 semanas.

La calidad del forraje de sorgo, se puede mejorar con el empleo de leguminosas, sugiriéndose el uso de clitoria, por lo que deben continuarse los estudios con cvs. superiores de esta especie.

 

SUMMARY

The yield of 5 legumes (Clitoria ternatea, Lablab niger, L. axillare, Stizolobium deeringianum and Vigna sinensis) associated with sorghum was studied in a randomized block design with four replications sown in a ferralitic soil at begining of rainy and dry seasons. The rows distances used were 50 cm between graminae and legume, 50 and 100 cm for control. Sorghum was planting 15 days after sown the legumes. It was fertilized with 25-50-50 kg of N, P and K/ha and irrigated (250 m3) in dry season. The best yields (DM) were obtained with Clitoria x Sorghum and with control (11,5 and 11,8 t DM/ha respectively) in wet season; in the dry season the behaviour was
similar without differences among themselves neither with another treatments. Clitoria x Sorghum, produced 30 and 48% more CP that control in wet and dry season respectively. In dry season the treatments had higher contents of Ca and P (P<0,1) that control. No differences were observed in the control yield planting at 50 and 100 cm. It is suggested the use of Clitoria to obtain best quality in Sorghum.

 

REFERENCIAS

1. Anon. Génesis y clasificación de los suelos de Cuba. Instituto de Suelos. Academia de Ciencias. La Habana. Cuba. 1973

2. Bogdan, A.V. Plant introduction, selection breeding and multiplication. In: Tropical Pastures. London. 1966

3. Carroll, P. Wilsie. Cultivos: aclimatación y distribución. Ediciones Revolucionarias. La Habana. Cuba.1970

4. Funes, F.; Yepes, S. & Hernández, D. Estudios de introducción de pastos en Cuba. I. Principales gramíneas para corte, pastoreo y tierras bajas. Memoria EEPF "Indio Hatuey". Matanzas, Cuba. Pág. 17. 1971a

5. Funes, F.; Yepes, S. & Hernández, D. Estudios de introducción de pastos en Cuba. II. Leguminosas más productivas. Memoria EEPF "Indio Hatuey". Matanzas, Cuba. Pág. 40. 1971b

6. Funes, F. & Gómez, J. Determinaciones estacionales de calcio y fósforo en gramíneas y leguminosas tropicales. Memoria EEPF "Indio Hatuey. Matanzas, Cuba. Pág. 89. 1971

7. Jewis, O.R. Conservación de forrajes. Geometría vegetal y Fisiología del crecimiento. Instituto Cubano del Libro. La Habana. 1972

8. Mcllroy, R.J. Introducción al cultivo de los pastos tropicales. Editorial Limusa. México. 1976

9. De Matos, Elizabeth & De la Torre, Roxana. Pruebas con cinco poblaciones de Clitoria ternatea L. Memoría EEPF "Indio Hatuey". Matanzas, Cuba. 1971

10. Norris, D.O. The legumes and their associated Rhizobium. In: Tropical Pastures. London. 1966

11. Quesada, R.R. & Oliva, O. Estudio sobre distancias y métodos de siembra en maíz (Zea mays L.) y fríjol terciopelo (Stizolobium deeringianum, Bert). Memoria EEPF "Indio Hatuey". Matanzas, Cuba. Pág. 115. 1971

12. Whyte, R.O.; Nilsson-Lissner, G. & Trumble, H.C. Legumes in Agriculture. FAO. Agric. Studies 21. 1955

13. Williams, W.A. The role of leguminosae in pasture and soil improvement in the neotropics. Trop. Agric. Trin. 44:103. 1967