ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN

 

 

 

Evaluación de la sostenibilidad. Estudio de caso en una Unidad Básica de Producción Cooperativa ganadera

 

Evaluation of sustainability. Case study in a livestock Basic Unit of Cooperative Production

 

 

 

Taymer Miranda, Hilda Machado, A. Suset, Maybe Campos, P. Duquesne y Aida Cruz

Estación Experimental de Pastos y Forrajes "Indio Hatuey". Central España Republicana 44280, Matanzas, Cuba
E-mail: taymer.miranda@indio.atenas.inf.cu

 

 

 


RESUMEN

La sostenibilidad es un concepto complejo y abarcador, que integra las dimensiones agroecológica, económica y social del sistema productivo. Se realizó este estudio con el objetivo de evaluar la sostenibilidad de un agroecosistema productivo ganadero, ubicado en la provincia de Matanzas, Cuba. Para ello se realizaron talleres con pobladores de la comunidad aledaña y con trabajadores de la entidad productiva ganadera enclavada en el entorno. En dichos talleres se usaron herramientas participativas para recolectar la información deseada. Además, se utilizó la metodología MARPS (Mapeo Analítico, Reflexivo y Participativo de la Sostenibilidad) para evaluar el ecosistema, tomando en consideración las dimensiones socioeconómica y ambiental, las que se dividieron, en orden descendente, en aspectos, variables e indicadores, seleccionados de conjunto con el grupo facilitador, los trabajadores y los pobladores. Los datos procesados a través de todo el estudio demostraron la poca efectividad en cuanto a la implementación de acciones que propicien el desarrollo rural sostenible. La sostenibilidad del ecosistema (dimensión ambiental) se mantuvo en el límite de los valores entre casi insostenibles e intermedios (39 y 41 para los años 2000 y 2005, respectivamente). Con relación al bienestar humano (dimensión socioeconómica), hubo valores de 60 en cada año evaluado (valores intermedios cercanos a casi sostenibles), pues a pesar de que algunos indicadores sociales mejoraron, otros relacionados con la actividad económica empeoraron. Se concluye que existe un estancamiento de la sostenibilidad del agroecosistema.

Palabras clave: Ecosistema, ganadería, sostenibilidad.


ABSTRACT

Sustainability is a complex and comprehensive concept, which integrates the agroecological, economic and social dimensions of the productive system. This study was carried out with the objective of evaluating the sustainability of a livestock productive agrecosystem, located in Matanzas province, Cuba. For that purpose, workshops were carried out with people from the nearby community and with workers of the livestock productive entity located in the surroundings. In such workshops participatory tools were used to collect the desired information. In addition, the MARPS methodology (Analytical, Reflexive and Participatory Mapping of Sustainability) was used to evaluate the ecosystem, taking into consideration the socioeconomic and environmental dimensions, which were divided, in descending order, into: aspects, variables and indicators, selected jointly by the facilitating group, the workers and the inhabitants. The data processed throughout the study showed the little effectiveness regarding the implementation of actions that propitiate the sustainable rural development. The sustainability of the ecosystem (environmental dimension) was kept in the limit of the values between almost unsustainable and intermediate (39 and 41 for the years 2000 and 2005, respectively). With regards to the human welfare (socioeconomic dimension), there were values of 60 in each evaluated year (intermediate values close to almost sustainable), because although some social indicators improved, others related to the economic activity worsened. It is concluded that there is stagnation of the sustainability of the agroecosystem.

Key words: Ecosystem, livestock, sustainability.


 

 

INTRODUCCIÓN

Muchas naciones, organizaciones, grupos sociales e individuos están buscando elementos de referencia que faciliten la construcción de su sostenibilidad, ya que la humanidad experimenta un cambio de época que produce transformaciones veloces, cualitativas y simultáneas en las relaciones de producción, relaciones de poder, experiencia humana y cultura, lo cual genera turbulencias, fragmentación, inestabilidad, incertidumbre, desorientación, discontinuidad, inseguridad, perplejidad y vulnerabilidad generalizada (De Souza, 2001).

Desde finales de la década de los ochenta, la humanidad experimenta la ruptura de numerosos modelos, enfoques y paradigmas que hasta entonces habían guiado los procesos de desarrollo, los que abarcaban las dimensiones social, económica, ambiental, tecnológica y política. La globalización y la revolución de la informática y las telecomunicaciones, entre otras, han provocado incertidumbre y complejidad para analizar los fenómenos y procesos que inciden en el desarrollo. Es por ello que, durante los últimos años del siglo XX, comenzó a gestarse una tendencia hacia el análisis de lo local, perspectiva que surge como consecuencia de la inviabilidad de las diferentes estrategias de desarrollo efectuadas y como alternativa para lograr una mayor efectividad y la sostenibilidad en las transformaciones que se implementan.

Lo anteriormente expuesto exige el uso de nuevas fórmulas y enfoques para el análisis de los problemas, así como para la planificación de estrategias, considerando además los límites de los recursos naturales. De ahí que la elaboración de cualquier estrategia de desarrollo, incluso de orden nacional, requiere conocer a nivel comunitario las características del contexto; sus necesidades, preferencias y potencialidades; los recursos materiales disponibles y la situación de sus recursos naturales. Evidentemente, ello implicaría el uso del espacio físico, la gestión económica y la valorización de la iniciativa comunitaria como elementos sustantivos del desarrollo a nivel local.

Las entidades de producción agropecuaria del tipo cooperativa en Cuba, poseedoras de una gran parte de la tierra cultivable y enclavadas en agroecosistemas donde conviven comunidades rurales beneficiarias de los empleos que éstas proveen, deben dirigir sus acciones a lograr el aumento de la productividad de las áreas agrícolas y sus producciones, así como el incremento del nivel de ingresos de los productores y la satisfacción de sus necesidades de alimentación, de conjunto con la población humana y animal de su entorno. Esto consiste no solamente en obtener buenos indicadores productivos sin degradar el medio ambiente, sino en el aumento de las oportunidades de los pobladores agrícolas para acceder a los productos del desarrollo, sobre la base de un manejo sostenible de los recursos naturales que los hagan perdurables en el tiempo (Verdaguer, 2000).

 

METODOLOGÍA DE TRABAJO

 

Descripción del objeto de estudio

El municipio donde radica la UBPC seleccionada está ubicado al noreste de la provincia de Matanzas; ocupa el 8% del área total de la provincia y el tercer lugar en extensión. Sus suelos se aprovechan fundamentalmente en plantaciones forestales, pastos, caña y cultivos varios. Desde sus primeros estadios de desarrollo este municipio fue un territorio eminentemente agropecuario, lo cual explica la tradición que tiene el sector ganadero a pesar del auge de la industria azucarera y, posteriormente, de la agricultura con plantaciones de cultivos menores.

En el agroecosistema estudiado se incluye una comunidad que actualmente reúne a una población de 1 050 habitantes, que comprenden 300 familias, y una Unidad Básica de Producción de tipo Cooperativa (UBPC) que abarca 93,8 caballerías (1 258,7 ha) y cuenta con 1 037 cabezas de ganado, distribuidas en ocho unidades.

 

Mapeo Analítico, Reflexivo y Participativo de la Sostenibilidad (MARPS)

Se utilizó la metodología MARPS (Mapeo Analítico, Reflexivo y Participativo de la Sostenibilidad) elaborada por la Unión Internacional para el Cuidado de la Naturaleza (UICN, 1997). Las dimensiones evaluadas se dividieron, en orden descendente, en: aspectos, variables e indicadores, seleccionados de conjunto con el grupo facilitador y los sujetos participantes, tomando como referencia los trabajos de validación de la metodología MARPS realizados por Gallo, Ammour, Panigua e Imbach (2000) en el estudio de caso realizado en el Estero Real de Nicaragua, y por Machado, Suset, Campo, González, Miranda y Duquesne (2002) en el propio municipio. Se utilizaron las etapas e incluso indicadores, muchos de los cuales fueron validados por el equipo facilitador y por el grupo del Centro Agronómico Tropical para la Investigación y la Enseñanza (CATIE).

Para el cálculo del valor de la sostenibilidad de cada indicador a partir del valor actual, se utilizaron las fórmulas de Prescott-Allen (1997).

Para la realización del diagnóstico económico-financiero y productivo, se estudió la composición de la entidad y se recopiló y procesó la información contenida en los registros primarios, estados de resultados y balances de comprobación durante los años en cuestión, además de indicadores definidos por Benítez y Miranda (1997).

El trabajo se desarrolló en talleres que tuvieron una duración entre dos y cuatro días, con la participación de 20-25 personas en cada uno de estos, en los que además de la metodología antes descrita, se usaron herramientas participativas de modo complementario como la nube de ideas, los juegos de roles y juegos participativos, propuestos por Selener, Endara y Carvajal (1997).

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

En los trabajos grupales efectuados, los pobladores y trabajadores determinaron, como componentes del ecosistema y sus bienes y servicios, los elementos que aparecen en la (tabla 1).

Se constató que los pobladores tienen un conocimiento acertado de su entorno natural. En los trabajos grupales se identificaron los cambios ocurridos en el área en los últimos cincuenta años y las tendencias e historia de la comunidad (fig. 1).Se destacaron cambios, como el crecimiento de la población y el establecimiento y mejoramiento de otros servicios básicos (electricidad, agua, comercio y servicios personales); se hicieron nuevas construcciones; aumentó el nivel cultural de la población; y se produjo un proceso de descampesinización (el campesino pasó a obrero agrícola) y urbanización del poblado. En un inicio, con el triunfo de la Revolución existió un gran desarrollo socioeconómico y se trabajó para mejorar la vida de las personas; de esta manera se benefició la población humana, en tanto el agroecosistema se vio afectado.

Los cambios experimentados por los recursos naturales en la zona (agroecosistema) objeto de estudio han sido drásticos. Ha descendido la diversidad biológica, lo cual se manifiesta en la desaparición de más de 22 especies animales y 20 vegetales (árboles frutales y palmas) comunes en la década del 50; en su lugar aparecieron otras no autóctonas, entre las que se incluyen las plantas invasoras como el marabú (Dichrostachys cinerea) La salud del suelo ha descendido de una manera marcada; en una evaluación realizada se estimó que en los años 50 era óptima (10 puntos en una escala de 10); sin embargo, en la actualidad se estima un valor por debajo de la media (4 puntos), según los criterios emitidos por los pobladores de dicha zona, quienes además consideran que esto está provocado por la tendencia al monocultivo (fig. 2).

De igual manera, descendió el área destinada a cultivos menores y aumentó el área de pastos (tabla 2), la cual, por el creciente deterioro de los suelos, evidenció niveles de producción de biomasa para el consumo animal aún insuficientes, aspecto que tiene un efecto marcado, en primer orden, en la producción y consumo de carne y leche y, en última instancia, en los niveles de ingresos de las familias que dependen de esta actividad, lo que se generaliza al sector ganadero cubano en su conjunto.

Por otra parte, la disponibilidad de agua ha disminuido considerablemente; los ríos, arroyos y lagunas han desaparecido o se han hecho intermitentes (fig. 3).

Aun así, en la actualidad los animales consumen agua potable, sin dificultades asociadas a la existencia del bien natural; la población, de igual manera, exhibe niveles de acceso que superan el 95,2%, valor promedio alcanzado por Cuba en este indicador, según datos publicados por la Oficina Regional del PNUD (Anon, 2005).

Los bienes y servicios que ofrecen los paisajes ganaderos, como la presencia de animales silvestres y el refugio de la fauna, disminuyeron gradualmente hasta los años noventa, década en la que comienzan a generalizarse en la producción los sistemas silvopastoriles como alternativa productiva, en medio de la profunda crisis alimentaria y la marcada degradación ambiental de los campos que se hizo evidente al decaer el modelo de agricultura de altos insumos que había adoptado la Isla. Estos sistemas agroforestales comienzan a favorecer la recuperación económico-productiva, con un ligero aumento de la disponibilidad de alimento animal; sin embargo, las dificultades en el manejo y en el orden financiero han limitado que esta recuperación sea palpable y gradual en el orden natural; bienes y servicios como la reducción de la degradación de los suelos, la conservación de la biodiversidad y el secuestro de carbono son elementos que aún no pueden ser valorados satisfactoriamente (tabla 3).

Aun cuando estos sistemas han representado un refugio para la fauna silvestre, los pobladores perciben que la diversidad biológica de especies animales y vegetales se sigue perdiendo, aspecto que pudiera estar relacionado directamente con la ausencia de los elementos que Pimentel (citado por Alonso, Torres, Ruiz, Febles, Cárdenas y Achan, 2004) señala como factores que la benefician, entre los que resaltan: la abundancia de biomasa, la diversidad de especies de plantas, la diversidad y estabilidad de los agroecosistemas, la presencia de abundantes nutrientes en el suelo, la buena calidad de este, la suficiencia de agua y un clima favorable.

La dimensión ambiental, al hacer un análisis comparativo, manifiesta una tendencia a una ligera mejoría, lo cual indica que se han realizado acciones entre las que se destaca el establecimiento de sistemas amigables con el ambiente (sistemas agroforestales) que han mejorado ligeramente la situación; sin embargo, el salto no ha sido significativamente superior (tabla 4).

El modelo antropocéntrico de desarrollo agrícola adoptado por la agricultura cubana hasta los años ochenta estaba proyectado para ser eficiente a corto plazo, sin considerar que las transformaciones actuarían en contra de la sostenibilidad ambiental y económica a mediano y largo plazo, ya que se priorizó la rentabilidad de las explotaciones y el beneficio social inmediato, sin considerar la capacidad del ecosistema, lo que conlleva a su sobreexplotación y con ello se pone en peligro la sustentabilidad. Esto se agrava cuando se obliga al ecosistema a producir un rubro que no corresponde a su aptitud natural. A pesar de los esfuerzos realizados en este sentido, con la aplicación de modelos más amigables con el ambiente a partir de los años noventa, la cultura aun prevaleciente y la falta de los recursos necesarios no han permitido cambios sustanciales en cuanto a la sustentabilidad ambiental, aunque existen en la actualidad muchas tierras en barbecho a causa de la falta de recursos para su explotación.

La agricultura es esencialmente una actividad ambiental. Es el proceso de artificialización del ecosistema natural para canalizar la energía en forma de alimento para las personas, lo cual se realiza modificando el medio ambiente mediante la adición de la energía y los recursos. (Altieri, 1990). Cuando se hace agricultura se artificializa un ecosistema con el objetivo de aprovechar la mayoría de sus atributos básicos y su funcionamiento, o sea, se redistribuyen sus funciones y productos naturales. La complejidad ambiental de la agricultura consiste en cómo especializar el ecosistema, interviniéndolo de tal forma que genere productos socialmente útiles, al mínimo costo ecológico posible.

En Cuba, y específicamente en esta zona, los agroecosistemas fueron reorganizados para intensificar la producción de alimentos en detrimento de la calidad ambiental, por lo cual, al cesar el subsidio de energía, la producción de biomasa del ecosistema queda por debajo de las necesidades del crecimiento humano, con el consiguiente efecto en el bienestar en los aspectos económicos y sociales del propio agroecosistema; aspecto que condujo a realizar la investigación, además, desde otra perspectiva (económica y social).

Esta problemática medioambiental ha determinado que la actividad económica productiva de la zona no tenga resultados satisfactorios, cuestión que ha devenido en una desmotivación para los productores, quienes a pesar de sus ingentes esfuerzos, tienen ese peso cada año sobre sus economías.

En lo referido a la base productiva, según González, Fernández, Bu, Polanco, Aguilar, Dresdner y Tansini (2004), el 78% de las entidades económicas del tipo de la estudiada reportan pérdidas, y en las que han registrado progreso esto se debe, en general, a los ingresos que se derivan de otras actividades no pecuarias. La entidad productiva del agroecosistema en cuestión no escapa a esta generalidad, únicamente se dedica a actividades ganaderas y los indicadores evaluados revelan que la producción por vacas en ordeño, la ganancia de peso y el porcentaje de natalidad tuvieron un peor desempeño.

De manera general, al evaluar el ecosistema se observó una tendencia al estancamiento, lo cual demuestra que se necesita tomar medidas adicionales que incentiven la realización de actividades conducentes al mejoramiento del bienestar de las personas, sobre todo en aspectos que, de manera directa o indirecta, tengan relación con el sistema natural (aspectos económicos y productivos). La sostenibilidad se mantuvo en un nivel intermedio, con un valor de 60 para el bienestar humano en cada año evaluado, y de 39 y 41, respectivamente, para el bienestar del ecosistema, lo que los hace colocarse en niveles casi insostenibles e intermedios, respectivamente, en el barómetro de la sostenibilidad (fig. 4).

 

CONSIDERACIONES FINALES

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Alonso, J.; Torres, O.; Ruiz, T.E.; Febles, G.; Cárdenas, G. & Achan, G. Estudio de la avifauna asociada a un sistema silvopastoril leucaena-guinea con diferentes edades de establecimiento. Rev. cubana Cienc. agríc. 38:206. 2004

2. Altieri, M La relación entre agricultura y medioambiente. Proyectos agrícolas en pequeña escala en armonía con el medio ambiente. CETAL-Ediciones Valparaíso, Chile. 1990

3. Anon.. Informe Oficina Regional de PNUD. Cuba. Objetivo 7. Garantizar la sostenibilidad ambiental. [En línea]. Disponible en: http://www.pnud.cu. [Consulta: Enero 2006] 2005

4. Benítez, M.A & Miranda, M. Contabilidad y finanzas para la formación económica de los cuadros de dirección. Facultad de Contabilidad y Finanzas. Universidad de La Habana, Cuba. 350 p. 1997

5. De Souza Silva, J. La dimensión institucional del desarrollo sostenible: de las reglas de la vulnerabilidad a las reglas de sostenibilidad en el contexto de cambio de época. Editorial Quipus-CIESPAL. Quito, Ecuador. 105 p. 2001

6. Gallo, M.; Ammour, Tania; Panigua, C. & Imbach, A. Validación de una metodología de monitoreo y evaluación para fortalecer la estrategia participativa de desarrollo del Estero Real de Nicaragua. CATIE. Turrialba, Costa Rica. (Mimeo). 2000

7. González, A.; Fernández, P.; Bu, A.; Polanco, Carmen; Aguilar, R.; Dresdner, J. & Tansini, R. La ganadería en Cuba: desempeño y desafíos. Instituto Nacional de Investigaciones Económicas. La Habana, Cuba. 287 p. 2004

8. Machado, Hilda; Suset, A; Campos, Maybe; González, Leybiz; Miranda, Taymer & Duquesne, P. Informe final del Proyecto "Evaluación sociopsicológica, técnico-productiva, económico financiera y ambiental de la franja Martí-Perico y sus alternativas de desarrollo participativo". EEPF "Indio Hatuey". Matanzas, Cuba. 195 p. (Mimeo). 2002

9. Prescott-Allen, R. Barómetro de la sostenibilidad. Medición y comunicación del bienestar y el desarrollo sostenible. UICN. Costa Rica. 30 p. . 1997

10. Selener, D.; Endara, N. & Carvajal, J. Guía para el sondeo rural participativo. Instituto Internacional de Reconstrucción Rural (IIRR). Quito, Ecuador. p. 25. 1997

11. UICN. Equipo Internacional de Evaluación. Evaluación del progreso hacia la sostenibilidad. Enfoques, métodos, herramientas y experiencias de campo. Serie Herramientas y Capacitación. San José, Costa Rica. 1997

12. Verdaguer, C. De la sostenibilidad a los ecobarrios. [En línea] Disponible en: http://habitat.aq.upm.es/boletin/n14/acver.html . [Consulta: Julio 2005]. 2000

 

 

 

Recibido el 13 de julio del 2006
Aceptado el 15 de agosto del 2006