ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN
Efecto de diferentes niveles de morera en el consumo y el crecimiento de cabritas destetadas
E. González,
Marianela Ortega1, J. Arece y O. Cáceres
Estación
Experimental de Pastos y Forrajes ¨Indio Hatuey¨Central España
Republicana, CP 44280, Matanzas, Cuba
1Granja
Central del MININT, Jagüey Grande, Matanzas, Cuba
RESUMEN
Con el objetivo
de evaluar los niveles óptimos de inclusión del forraje de morera
(Morus alba) como suplemento en la ración de cabritas destetadas,
se desarrolló un experimento con 20 crías caprinas F1
de 10,2 kg de peso vivo y 3 meses de edad como promedio. Los animales se distribuyeron
en cuatro grupos en un diseño completamente aleatorizado de acuerdo con
los tratamientos: A) control (forraje de guinea + cascarilla de cítrico
deshidratada); B) forraje de guinea+ morera al 0,5 % del PV); C) forraje de
guinea+ morera al 1,5 % del PV); y D) forraje de guinea + morera al 2,5% del
PV). El consumo voluntario fue significativamente afectado (P<0,001) por
el nivel de oferta de la arbórea; en la medida que se incrementó
el nivel de morera, aumentó a su vez la ingestión de todos los
nutrientes hasta la inclusión del 1,5 %, con la cual se obtuvo la mayor
ingestión de materia seca (544,7 g), proteína bruta (54,47 g)
y energía metabolizable (1,17 Mcal/animal/día). Los mejores ritmos
de crecimiento se obtuvieron con los tratamientos C y D, aunque sin diferencias
significativas entre ellos.
Palabras clave:
Cabrito, consumo, crecimiento, Morus alba.
ABSTRACT
With the objective
of evaluating the good levels of inclusion of the mulberry forage (Morus
alba) as supplement in the ration of weaned kids, an experiment was conducted
with 20 weaned kids F1 of 10,2 kg of live weight (LW) and 3 months
of age as average. The animals were distributed in a totally randomized design
with 4 groups, according to the treatments: A) control (Panicum maximum
forage + dehydrated citrus husk), B) 0,5 % (P. maximum+ mulberry to 0,5
% of the LW), C) 1,5 % (P. maximum+ mulberry to 1,5 % of the LW) and
D) 2,5 % (P. maximum+ mulberry to 2,5 % of the LW). The voluntary feed
intake was significantly affected (P<0,001) by the level of mulberry offered;
with the increase of mulberry level the ingestion of all the nutrients increased
until the inclusion of 1,5 %, with which highest the ingestion of dry matter
(544,7 g), crude protein (54,47 g) and metabolisable energy (1,17 Mcal per animal/day)
was obtained. The highest growth rate was obtained with treatments C and D,
although there were no significant differences among them.
Key words: Kids,
voluntary intake, growth, Morus alba.
INTRODUCCIÓN
El ritmo de crecimiento
de un caprino depende, principalmente, de la cantidad y la calidad del alimento
disponible, además de la salud, el potencial genético y el sexo
del animal.
En la mayoría
de las regiones tropicales las cabras reciben una dieta pobre en calidad e insuficiente
en cantidad; debido a ello, esta especie tiende a crecer muy lentamente, además
de que su ritmo de crecimiento es afectado también por enfermedades,
infecciones y parasitismo, así como por condiciones ambientales determinadas
por la combinación de humedad y temperatura altas, lo cual deprime el
apetito y, por consiguiente, el consumo de alimento.
La garantía
de raciones con fuentes nutricionales capaces de cubrir íntegramente
los requerimientos con el mínimo costo y el máximo dividendo,
constituye una premisa de gran importancia en los sistemas de alimentación.
La morera (Morus
alba) es un arbusto forrajero que despierta cada vez más interés
en los propósitos de promover vías de producción y explotación
sostenibles, lo más independiente posible de insumos externos y con las
respuestas productivas que necesita la creciente demanda de los productos básicos
de la canasta familiar. La calidad mostrada por esta especie en los lugares
en que tradicionalmente se ha explotado y en los que recientemente se ha introducido,
estimula a continuar su evaluación en diferentes condiciones y con las
especies
animales que puedan hacer mejor uso de sus bondades (Armand y Meuret, 1995;
Sánchez, 1999; Albert, Contera y Rodríguez, 2000; Yao, Yan, Wang
y Liu, 2000).
El objetivo de
este trabajo fue evaluar los niveles óptimos de inclusión del
forraje de morera en la ración de cabritas mestizas destetadas en un
sistema de confinamiento total.
MATERIALES Y
MÉTODOS
Se utilizaron 20
cabritas destetadas del genotipo F1 (Criollo-Saanen, Criollo-Nubia,
Criollo-Alpina) de 10,2 kg de peso vivo y 3 meses de edad como promedio, confinadas
en un módulo agroforestal rústico (construido con recursos locales
como madera, guano, etc.) para la producción de leche en la Granja Integral
Agropecuaria de Jagüey Grande, región centro-sur de la provincia
Matanzas, Cuba.
Dichos animales
fueron distribuidos al azar en cuatro grupos de cinco individuos cada uno; los
grupos representaron los tratamientos y cada animal constituyó una repetición.
Estos fueron:
A: Control: Forraje
de guinea (Panicum maximum cv. común) + cascarilla de cítrico
deshidratada y mejorada.
B: Forraje de guinea
+ morera en base seca al 0,5 % del peso vivo.
C: Forraje de guinea
+ morera en base seca al 1,5 % del peso vivo.
D: Forraje de guinea
+ morera en base seca al 2,5 % del peso vivo.
El trabajo se inició
en julio y concluyó en septiembre del mismo año, con un período
de adaptación de 7 días y aproximadamente 8 semanas de colecta
de datos (60 días).
El forraje de ambas
especies provenía de un banco forrajero aledaño con 4 ha de plantación,
la cual fue sembrada y establecida con una densidad de 25 000 plantas/ha en
un suelo Ferralítico Rojo (Academia de Ciencias de Cuba, 1979) y se explotaba
con una frecuencia entre 100 y 120 días sin aplicar riego ni fertilización;
el forraje se ofertó en canoa y fue previamente troceado a un tamaño
de partícula de 2 ó 3 cm.
Los animales fueron
pesados individual-mente cada 7 días para calcular los incrementos de
peso vivo; el consumo por tratamiento se estimó diariamente mediante
el pesaje del alimento ofrecido menos el rechazado. La conversión alimenticia
se calculó considerando el consumo de alimento o nutriente en cuestión
sobre el incremento de peso; se estimaron además los consumos de materia
seca total por animal, por kilogramo de peso vivo y por peso metabólico
para cada tratamiento.
El análisis
de la composición química de los alimentos (tabla.1) se realizó
siguiendo los métodos descritos por AOAC (1980); mientras que para el
análisis estadístico se utilizó el procedimiento GLM y
el método de comparación múltiple de medias Student Newman
Keuls (SNK) de SAS (1996).
RESULTADOS Y
DISCUSIÓN
En la tabla 2 se
muestra el consumo diario de materia seca, proteína bruta y energía
metabolizable por animal para cada uno de los tratamientos, con el desglose
de lo que representó cada componente básico de la ración.
Tabla 1. Composición química de los alimentos incluidos en la
dieta (%).
Tanto el consumo
voluntario total como el de morera y de guinea fueron significativamente afectados
(P<0,001) por el nivel de oferta de la arbórea; en la medida que se
incrementó el nivel de morera aumentó a su vez el consumo voluntario
de todos los nutrientes, hasta la inclusión del 1,5 % en que se obtuvo
la mayor ingestión de materia seca (544,7 g), proteína bruta (54,47
g) y energía metabolizable (1,17 Mcal/animal/día). Esta tendencia
coincide con lo obtenido por Velázquez, Gutiérrez, Arias y Rodríguez
(1994) y Liu, Yao, Yan, Yu y Shi (2001), quienes hallaron un incremento del
consumo voluntario total como resultado de una elevación del nivel de
suplementación con morera en novillos con dietas de ensilado de sorgo
y en un estudio para reemplazar el suplemento con harina de granos por forraje
de morera en ovinos, respectivamente.
El aumento excesivo
de la inclusión de morera en la dieta (2,5 %) significó un ligero
descenso en el volumen total que debían consumir, ya que se infiere una
satisfacción de los requerimientos desde el punto de vista quimiostático
con la respectiva disminución del consumo de la gramínea y, por
tanto, del efecto de esta en la retención ruminal del bolo alimenticio
por la proporción más fibrosa en su composición.
A este nivel se
observó además una significativa variación en la consistencia
de las heces fecales, explicada quizás por una mayor velocidad de pasaje,
lo que implicaría también una utilización poco eficiente
del forraje de la morera.
Estos resultados
son contrarios a los publicados por Rojas y Benavides (1994) en cabras lecheras,
con relación al efecto sustitutivo de niveles ascendentes de morera en
el consumo voluntario de la gramínea acompañante; en este caso
se observó (tabla 2) que cuando se
aumentó la oferta de morera también se incrementó el consumo
de guinea, al parecer por una mejora en los patrones fermentativos de la ecología
ruminal. Dichos autores revelan un marcado efecto de selección en el
pasto consumido, sobre todo para el caso de la proteína, ya que por cada
kilogramo de incremento en el consumo de morera, se elevó en aproximadamente
0,5 kg el consumo total de materia seca y se dejó de consumir similar
cantidad de pasto. Los resultados de este trabajo coinciden con lo publicado
por Liu et al. (2001), quienes comprobaron un incremento del consumo de la paja
de arroz amonificada (dieta basal) por los ovinos cuando se aumentó el
porcentaje de morera en la oferta, y por González, Arece y Cáceres
(2000) en una prueba de observación con ovinos estabulados.
En la tabla
3 aparecen los valores de ingestión de materia seca por kilogramo
de peso vivo y de peso metabólico. En todos los casos, con excepción
del tratamiento D, los niveles registrados están en los rangos aceptables
para dietas de animales en crecimiento en la especie caprina; a su vez, se encuentran
por encima de lo obtenido por Xandé, García-Trujillo y Cáceres
(1985) con Leucaena leucocephala (60 g de MS/kg PV0,75) y
por debajo de los valores reportados por Jegou, Waelput y Brunschwig (1994)
en la evaluación del follaje de morera en cabras lactantes (101 g de
MS/kg PV0,75). Por su parte, Eswara Prasad y Raj Reddy (1991) obtuvieron
consumos en cabras, con este mismo forraje, equivalentes a los encontrados en
este estudio (56,31 g de MS/kg PV0,75) e inferiores a los hallados
en las mismas condiciones con ovejas (85,43 g).
En la tabla 4 se
muestra la cantidad de MS, PB y EM ingerida para lograr el incremento de 1 g
de peso en cada variante del experimento.
Es evidente que
el tratamiento D resultó el de mejor conversión alimenticia, al
parecer por las favorables características de la proteína de la
morera y su relación con la energía.
La figura 1 representa
la relación entre las variables nivel de oferta de morera, peso vivo
y ganancia media diaria. Como se observa, en la medida que se incrementaron
los niveles de forraje de morera en la dieta hubo una mayor tasa de crecimiento,
que fue superior en el tratamiento D; cuando la inclusión sobrepasó
el 50 % de suplementación en la ración total (más del 2,0
% del peso vivo en base seca) dejó de ser significativo el efecto en
la velocidad de crecimiento de los animales.
Aunque la ganancia
media diaria en este tratamiento no fue significativamente mayor con relación
al C (86,2 vs 76,2), se necesitó prácticamente la mitad
de la materia seca (4,41 vs 10,17) y de la proteína bruta (0,546
vs 0,995) con respecto al tratamiento B para ganar 1 gramo de peso, y
se requirió mucho menos energía (0,0097 vs 0,0219).
Resultados similares
fueron reportados por Benavides (1991) en un trabajo realizado con corderos
en crecimiento, en el cual a medida que aumentó el consumo de este forraje
hubo un significativo incremento en las ganancias de peso (60-101 g/animal/día),
y por Jiménez, Aguirre, Ibrahim y Pezo (1998), quienes afirmaron que
con respecto al peso vivo y al peso metabólico, los niveles de consumo
y ganancia media diaria corresponden a los máximos posibles que se pueden
obtener en terneras Jersey bajo estas condiciones. Por su parte, González
et al. (2000) hallaron mayores niveles de consumo voluntario y ganancia de peso
en ovinos confinados, al aumentar las cantidades de morera. Ríos, Rondón
y Combellas (2000), al sustituir parcialmente el concentrado por morera fresca
como suplemento en corderos en crecimiento, observaron una mejora significativa
en la ganancia de peso de los animales.
CONCLUSIONES
- Con la inclusión
del forraje de morera al 1,5 % del peso vivo (tratamiento C) se logró
la mayor ingestión de materia seca (544,73 g), proteína bruta
(54,47 g) y energía metabolizable (1,17 Mcal/animal/día).
- Los niveles
ascendentes de forraje de morera en la ración (hasta 1,5 %) produjeron
un incremento en el consumo de la gramínea acompañante.
- Los mejores
índices generales de conversión y de ganancia de peso se lograron
con el tratamiento D (2,5 %); sin embargo, la mejor eficiencia de utilización
de los nutrientes se consideró a favor del 1,5 %, donde se optimizó
el papel de la gramínea dentro de la dieta.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
1. Academia de
Ciencias de Cuba. Clasificación genética de los suelos de Cuba.
Instituto de Suelos. La Habana, Cuba. 1979
2. Albert, Anayansi;
Contera, F. & Rodríguez, S. La morera (Morus alba) como suplemento
proteico en las dietas con king grass en producción de cuyes. Memorias.
IV Taller Internacional Silvopastoril "Los árboles y arbustos en
la ganadería tropical". EEPF "Indio Hatuey". Matanzas,
Cuba. p. 245. 2000
3. AOAC. Official
methods of analysis. 13th edition. George Banta, Wisconsin. 1980
4. Armand, D. &
Meuret, M. Culture en sec et utilisation en élevage de Morus alba
"Kokuso 21"en provence. Rapport Final (1991-1994). Selection and utilization
of cultivated fodder trees and shrubs in mediterranean extensive livestock production
systems. Institut National de la Recherche, Avignon, France. 1995
5. Benavides, J.E.
Integración de árboles y arbustos en los sistemas de alimentación
para cabras en América Central: un enfoque agroforestal. El Chasqui.
25:6. 1991
6. Eswara Prasad,
P. & Raj Reddy, M.R. Nutritive value of mulberry (Morus sp.) leaves
in goats and sheep. Indian J. Anim. Nutr. 8(4):295. 1991
7. González,
E.; Arece, J. & Cáceres, O. Evaluación comparativa de dos
sistemas contrastantes para la crianza de corderos en crecimiento-ceba: Primeros
resultados. Memorias. IV Taller Internacional Silvopastoril "Los árboles
y arbustos en la ganadería tropical". EEPF "Indio Hatuey".
Matanzas, Cuba. p. 485. 2000
8. Jegou, D.; Waelput,
J. & Brunschwig, G. Consumo y digestibilidad de la materia seca y del nitrógeno
del follaje de morera (Morus sp.) y amapola (Malva-viscus arboreus)
en cabras lactantes. En: Arboles y arbustos forrajeros en América Central.
(Ed. J.E. Benavides). CATIE. Turrialba, Costa Rica. Vol. 1, p. 155. 1994
9. Jiménez,
Maribel; Aguirre, J.; Ibrahim, M. & Pezo, D. Efecto de la suplemen-tación
con Morera (Morus alba) en la ganancia de peso posdestete de terneras
de lechería. Agroforestería en las Américas. 5(17-18):23.
1998
10. Liu, J.X.;
Yao, J.; Yan, B.; Yu, J.Q. & Shi, Z.Q. Effects of mulberry leaves to replace
rapeseed meal on performance of sheep feeding on ammoniated rice straw diet.
Small Ruminant Research. 39(2):131. 2001
11. Ríos,
Leyla; Rondón, Zoraida & Combellas, Josefina de. Sustitución
de concentrado por morera (Morus sp.) y gliricidia (Gliricidia sepium)
frescas como suplementos de corderos en crecimiento. Memorias. IV Taller Internacional
Silvopastoril "Los árboles y arbustos en la ganadería tropical".
EEPF "Indio Hatuey". Matanzas, Cuba. p. 348. 2000
12. Rojas, H. &
Benavides, J. Producción de leche de cabras alimentadas con pasto y suplementadas
con altos niveles de morera (Morus sp.). En: Arboles y arbustos forrajeros
en América Central. (Ed. J.E. Benavides). CATIE. Turrialba, Costa Rica.
Vol. 1, p. 305. 1994
13. Sánchez,
M.D. Mulberry: an exceptional forage available almost worlwide!. World Animal
Review. 93(2):36. 1999
14. SAS® USER'S
GUIDE: STATISTICS, VERSION 6.12. SAS Inst., Inc., Cary, NC. . 1996
15. Velázquez,
Claudia; Gutiérrez, M.A.; Arias, R. & Rodríguez, C. El forraje
de Morera (Morus sp.) como suplemento en dietas a base de ensilado de
sorgo (Sorghum bicolor x S. sudanense) para novillos. En: Arboles
y arbustos forrajeros en América Central. (Ed. J.E. Benavides). CATIE.
Turrialba, Costa Rica. Vol. 1, p. 377. 1994
16. Yao, J.; Yan,
B.; Wang, X.Q. & Liu, J.X. Nutritional evaluation of mulberry leaves as
feeds for ruminants. Livestock Research for Rural Development. 12(2):122.
2000
17. Xandé,
A.; García-Trujillo, R. & Cáceres, O. Tableaux de la valeur
alimentaire des fourrages tropicaux de la zone Caraibe. INRA-Antilles Guyane.
p. 12. 1985
Recibido el 31 de mayo del 2000